Hay tanto que decir y a la vez nada. Hay tanto que quiero sacar de adentro y que sin embargo sé que nunca va a salir. Hay tantas cosas que habría querido hacer, decir, sentir que no tuvieron la oportunidad de ser y no la van a tener jamás. Y ahora levanto la cabeza y sigo, mirando atrás de vez en cuando, preguntándome si, alguna vez, alguien va a ser capaz de darme lo que pido, lo que necesito y quiero. Si alguna vez alguien me va a tener como prioridad, si para alguien voy a ser importante, y realmente serlo. DEMOSTRANDO QUE LO SOY, NO SOLO DICIÉNDOLO.
Simplemente camino, sigo adelante, rearmo mi destino. Por eso aprendí de mis errores..